Todos los que
llevamos un tiempo trabajando en un mismo sitio, vamos adquiriendo hábitos
laborales. Algunos son buenos pero otros no tanto.
Todos tenemos malos
hábitos; estos comportamientos negativos no necesariamente te hacen una mala
persona, pero como empleado pueden dar una muy mala impresión tuya, e incluso
costarte el trabajo.
Es probable que un
solo mal hábito no provocará que te despidan de inmediato, pero el efecto
acumulativo de los malos hábitos con el tiempo sí pueden hacerlo. Las personas
pueden notar un mal hábito, y ello les predispone a fijarse en otras fallas o
problemas. Un mal hábito también puede conducir al aislamiento o a que te
eviten en la oficina, lo que puede afectar desde tu evaluación de desempeño
hasta tu capacidad para hacer tu trabajo.
Los malos hábitos
pueden destruir tu carrera, pero, la parte más lamentable es que la gente rara
vez se da cuenta de que tiene esos hábitos. Uno de los mejores consejos que se
le puede dar a alguien que quiere avanzar en su carrera es darse cuenta de sus
hábitos y de hacerse de nuevos, más positivos, que resulten más valiosos para
la empresa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario